Eve, chica arcoiris, diecisiete otoños en Santiago de Chile. Amante de las siestas a media tarde, coleccionista empedernida de sonrisas, comedora compulsiva de chocolate, archi-enemiga de las muñecas, regalona por excelencia, bebedora habitual de té,magister en caminatas largas y doctorado en pisar hojas secas.
Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.